
Con más de 900 millones de usuarios activos de Internet para 2025, ingresar al comercio digital ya no es solo una opción para las marcas.
Ahora no basta con que las marcas tengan solo una versión online de su tienda física, sino que las empresas deben invertir en una fuerte estrategia digital, porque determina la sostenibilidad del negocio donde los cambios en el comportamiento del consumidor continúan ocurriendo.
Cambios en las preferencias de los consumidores, cambios en la motivación del consumidor que influyen en las decisiones de compra y lealtades altamente volátiles,
La pandemia de COVID-19 obliga a los consumidores a priorizar lo digital, donde esperan ser atendidos en cualquier momento y en cualquier lugar, lo que hace que las marcas implementen estrategias de hiperpersonalización. Además, el estilo de vida de los consumidores que prioriza lo digital y la necesidad de recibir todo en sus hogares se ha sumado al crecimiento de las empresas de entrega hiperlocal.
El 54 % de los consumidores pasó de comprar, estudiar a trabajar en lugares físicos y a hacer cualquier cosa en línea.
Los cambios a escala global han perturbado los negocios en todas las áreas, desde las materias primas alimentarias hasta la logística de entrega, los sistemas de pago y los servicios financieros hasta la atención médica.
La clave para abordar estos cambios es el uso de datos. Con avances en visualización y análisis de datos, las marcas ahora pueden buscar el historial de interacciones de cada cliente con la marca y realizar un seguimiento de su interacción para comprender lo que están buscando.
Implementar la estrategia digital correcta creará una ventaja para que las marcas obtengan información valiosa sobre el compromiso en cada punto de contacto entre los clientes y la marca, así como para corregir el rumbo si los pasos tomados por la empresa no son apropiados.
¿Cómo se verán afectadas ciertas industrias por sus estrategias comerciales al anticipar los cambios que ocurrirán en el futuro?


